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Mala educación: Director de escuela de la UNU aprueba tener profesores “de bajo presupuesto”

Salida de dos experimentados docentes agrava la crisis de la escuela encargada de formar a los comunicadores-entre ellos, periodistas y audiovisuales- de nuestra región. Acoso laboral y “nuevo orden”, así como incertidumbre frente al sueldo de los catedráticos y promesas de pagos “del bolsillo” de los actuales directores de departamento y escuela, Abraham Huamán y Jonathan Banay, marcan el derrotero hacia lo que algunos consideran “la desaparición” de la joven carrera en la gestión del invisible Edgardo Braúl.


Escribe: Redacción LVU

La mano que mueve los hilos de la debacle en la Escuela Profesional de Ciencias de la Comunicación UNU. (Composición: LVU)


“No hay presupuesto, por eso vamos a contratar a los más baratos”, se le oyó decir al magíster en educación Jonathan Banay ante un grupo de alumnos que pedían explicaciones ante la demora en inicio de clases, la salida de los docentes Miguel Miraval y Marcela Ruiz -ambos docentes de amplia experiencia en la escuela-, y los rumores de contratación de docentes de nula experiencia. Banay, educador de profesión, se quejó de su sueldo durante su intervención. Además, sostuvo -aunque parezca increíble- que alumnas de sexto ciclo podrían impartir la materia Taller de Televisión porque “trabajan en medios de comunicación”.

Escritor y educador Abraham Huamán defendió a excéntrico Germán Martinez. (Foto: LVU)


La Voz Ucayalina conversó con exdocentes y docentes actuales sobre la crisis que ha llegado con la gestión que tiene -según el testimonio de al menos cinco alumnos de la carrera- como cabeza al director de departamento Abraham Huamán, quien no se repondría del revés que le supuso la expectoración del periodista Germán Martinez, a quien él propuso para el cargo de director de escuela. Martinez es recordado por fumar en la transmisión de las clases, hablar excesivamente de sexo, tratar cariñosamente a más de una alumna y -¡cómo no!- por su amplia ignorancia en teorías de la comunicación.

Braul, acusó durante una huelga a la exdirectora de escuela de “azuzar” a los alumnos. Hoy no figura para poner orden. (Foto: LVU)


“Concursamos como cada año para enseñar, logramos la plaza y a medio año, después del primer ciclo, el Consejo Universitario anuló el contrato. Esto fue tomado como un abuso de autoridad. Quedamos en el aire a mitad de año y cuando iba a empezar este nuevo ciclo no sabíamos si íbamos a enseñar. Muchos empezamos a trabajar en otros lugares. Faltando tres días para que inicien las clases nos agregan a un grupo de WhatsApp y nos mandan los horarios y dicen que vamos a ser locadores y que vamos a cobrar S/1250”, sostuvo un exdocente.


“Todos los horarios eran en la mañana, al ver que otros docentes solicitaban y les permitían el cambio nosotros decidimos hacerlo y recibimos una rotunda negativa. El director de departamento me dijo que ‘no habrá reconsideración, si uno no quiere, hay muchos docentes esperando su turno’”, añade.

Banay, un educador que creyó que dictar el curso de comunicación era lo mismo que dirigir una escuela. Gestión para el desastre. (Foto: Redes)


Huamán, quien recorre las aulas de los pabellones asignados a la escuela que jefatura buscando ‘ampayar’ en tardanza o ausencia a los docentes -a pesar de algunos haber solicitado permiso con la anticipación debida-, no contaría actualmente con la venia del rector Edgardo Braúl, quien el año pasado llegó a enviar una carta notarial al exdocente Germán Martinez, quien luego de pedir disculpas públicas por el exabrupto se autoexilió en Buenos Aires.


Al jefe de departamento la pedantería le salió mal. Hoy la falta de docentes es más notoria que nunca. “El problema se origina desde la gestión de Carlos Fachín, una mala administración del sistema generó confusión entre los nombrados y los contratados. La nueva gestión detectó esto y resulta que los contratados no pueden asumir cargos, por eso se cambió a la directora Marcela Ruiz, magíster en comunicación y doctorando, por el educador Jonathan Banay. El docente en mención, a leguas un instrumento de otros intereses, pretende destruir la facultad poniendo a docentes sin ninguna experiencia. Es una improvisación”, explica un docente desde el anonimato, por temor a represalias.

Marcela Ruiz y Miguel Miraval, años dedicados a la formación de comunicadores a pesar de las limitaciones. (Foto: Redes)


Banay, quien además confiesa que algunos pagos a docentes saldrán de su dinero y del bolsillo de Abraham Huamán. Este medio obtuvo información desde las oficinas contables de la Universidad Nacional de Ucayali, en donde confirmaron la incertidumbre frente a la obligación de cumplir con unos bonos, siendo que la actual gestión comprometió ese presupuesto para el pago de los docentes contratados. Actualmente, quedan en las distintas cátedras los magísteres en Comunicación Eduardo Arévalo, Miguel Saavedra y el licenciado Fernando González Polar.


Al rector Braúl le está resultando complicado liderar la caótica dinámica de la educación superior estatal. Hace un par de meses peleaba por ambientes y aulas que hoy no tiene como ocupar con docentes, ello tras reiterar la confianza en profesionales ajenos a la rama de la comunicación, a la que mucha falta le hace una inyección de conocimiento a fin de sostener las cada vez más constantes y requeridas prácticas de la carrera. Queda mucho por recorrer hasta que los actuales estudiantes y egresados de esta joven escuela comprendan que tal vez sus actuales directores de escuela y departamento no son malas personas. Solo son actores atados al discurso de un escenario ajeno y los hace ver como villanos.

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