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Mujeres indígenas siguen luchando contra la desigualdad y el prejuicio

Cada 8 de marzo se conmemora el #DíaInternacionalDeLaMujer, fecha en la que se busca recordar el rol fundamental que cumplen las mujeres en la sociedad. Este medio entrevistó a Nelly Tenazoa, nieta de la asesinada lideresa shipiba #OliviaArévalo, quién a pesar de la adversidad y la tragedia intenta salir adelante vendiendo telas bordadas. Y recordamos el hito histórico que marcó Graciela Reátegui, la primera presidenta mujer del #Feconau en 40 años.


Escribe: Diana Tang

Olivia Arévalo, asesinada en 2018, símbolo de la mujer indígena. | LVU


Al conmemorarse el Día Internacional de la Mujer, como cada 8 de marzo, las mujeres ucayalinas no han dejado de abrirse paso en la sociedad armadas de la valentía y el coraje que las caracteriza para hacerle frente a la adversidad.


La primera presidenta mujer de la Federación de Comunidades Nativas de Ucayali y Afluentes (Feconau), Graciela Reátegui, y Nelly Tenazoa, nieta de la asesinada defensora de derechos ambientales Olivia Arévalo, son dos de las no pocas figuras representativas de la cultura amazónica femenina.


Arévalo era considerada una asidua defensora de los derechos ambientales y culturales. Su muerte no sólo dejó un vacío en la Comunidad Intercultural Victoria Gracia: su nieta no permite que su legado se pierda en el olvido y con su trabajo sigue adelante con la cabeza en alto.

Familiares de Arévalo continúan en el olvido histórico de los pueblos originarios. | LVU


Nelly Tenazoa, en medio de la pobreza, se despierta poco antes de que salga el sol para aprovechar la luz -no cuenta con energía eléctrica- y para sacar agua del único pozo que poseen para aplacar el sofocante calor de la selva. Desde esa hora comienza a bordar telas con diseños kené, de diferentes modelos y medidas, para ponerlas a la venta y así llevar el pan a la mesa y progreso para su entorno. A diario combate la desidia de las autoridades con su arte.

Único pozo de agua del AH Victoria Gracia. | LVU


“Después del fallecimiento de mi abuela mi mundo cambió. A las autoridades les pido apoyo para las madres y los niños de esta comunidad. No tenemos sistema de agua potable, sólo hay un pozo y no contamos con electricidad. Yo no soy profesional, por eso salgo a vender telas”, dice Tenazoa.


De otro lado, Graciela Reátegui marcó un precedente histórico al ser elegida, el año pasado, como la primera mujer presidenta de la Federación de Comunidades Nativas y Afluentes (Feconau), una de las organizaciones más antiguas y emblemáticas del movimiento indígena en el Perú.


Y es que tuvieron que transcurrir 40 años para que una mujer asuma las riendas de tan importante organización. Con ello se espera hacer visible el protagonismo y liderazgo de las mujeres indígenas que luchan a diario contra la desigualdad y el prejuicio, así como los delitos medioambientales.

Tumba de Olivia Arévalo en el Cementerio de San Pablo de Tushmo. | LVU


“Los líderes y lideresas luchan por defender los territorios ancestrales. Hay líderes que han sido asesinados, y no hay ningún resultado sobre los derechos de los líderes”, sostiene Reátegui fiel a sus convicciones.

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